EL CONCEPTO DE ENSEÑANZA EN LA ESCUELA

 En la actualidad la enseñanza sigue siendo uno de los ejes objeto de discusión en eventos,

simposios, congresos y diferentes encuentros que se llevan a cabo en torno a la educación y la

pedagogía. Las críticas que se le hacen a la enseñanza, en donde la relacionan solo con la

transmisión de contenidos, de alguna manera desconocen la complejidad de la enseñanza como

campo de conocimiento y de práctica, así como de la perspectiva histórica en la cual se ha

construido un saber y un discurso sobre ella. Surge una pregunta: ¿Por qué se insiste tanto en ella,

si lo que se ha intentado en el último siglo es en invisibilizarla? ( Martinez Boom, 1990, 1994

Vasco Eloisa, 1990,1994, Zuluaga Olga, 1987 y Echeverri Jesús, 1990).

La enseñanza como objeto articulador de saber pedagógico, se constituye como un núcleo

alrededor del cual se concentra un conjunto de conceptos y prácticas que son, a su vez, objeto del

saber de la pedagogía. Esto se debe a que es posible afirmar que la enseñanza al articular los

procesos de apropiación subjetiva con la necesidad de socialización de la ciencia y la cultura, se

constituye en el puente que permite conformar teoría pedagógica. (Flórez Ochoa, 1994)

Por otro lado, la enseñanza y el saber construido en torno a ella no se limitan a ciertas formas,

como la enseñanza frontal y verbal, ni se agota en los lugares en los cuales, históricamente, se han

alojado. Esta consideración permite agregar que aunque desapareciera esa enseñanza frontal y

verbal, los sujetos que históricamente han sido portadores de los saberes sobre la enseñanza y los

lugares específicos socialmente destinados a ella, la enseñanza no desaparecería en su relación con

el conocimiento, la sociedad, la cultura y la formación, aunque asumiera nuevas formas y se

constituyeran nuevos sujetos y nuevas prácticas.( Vasco Eloisa, 1997)

No se puede seguir reduciendo la enseñanza a lo que acontece en el salón de clase y en la escuela.

En esta dirección lo que se intenta es distanciarse de esa posición, y más bien acercarnos a la

enseñanza en tanto acontecimiento complejo. El acontecimiento nos puede llevar a lo que

acontece., pero lo que acontece no es el acontecimiento; éste no se queda allí, pasa por ahí, pero

no se agota. Pensar la enseñanza, en tanto posibilidad de pensamiento, es la apuesta. (Martínez

Boom 2003).

Ahora bien, si la enseñanza pasa por los sujetos, por el lenguaje, por la clase, es porque tiene su

propia historicidad. La enseñanza, en tanto acontecimiento dotado de historicidad puede

transformarse e ir más allá de los lugares por donde pasó y por donde pasa, y de las instituciones

donde se alojó, de tal forma que si por ejemplo despareciera la escuela como institución del

Estado, o los espacios obvios donde se ejerce, ello no implicaría la desaparición de la enseñanza. (

Martínez Boom,2003)

Repensar la enseñanza en dirección hacia el pensamiento es abrir un espacio para la creatividad, la

estética y la ética. Es a partir de la consideración de la enseñanza como posibilitadora del pensar

como se redefine su dimensión cultural, lingüística, cognoscitiva, artística, y es situando la

enseñanza en disposición hacia el pensamiento como maestro-alumno, escuela y saber, que

adquirirán sentido y lugar específico ( Martínez Boom, 2003)


Bibliografía consultada.

Mockus Antanas. Las Fronteras de la Escuela. Mesa Redonda Magisterio. Bogotá. 2001

Vasco Eloisa. La enseñanza en el pensamiento de Vives y Comenius. Mesa Redonda Magisterio,

Bogotá, 1997.

Zuluaga Olga y Otros. Pedagogía y Epistemología. Grupo historia de la Práctica Pedagógica

Bogotá, 2003.


Cesarsilvamejia@gmail.com

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